Una pregunta tan clásica como el propio juego
Saludos, mis querid@s amig@s voley adict@s. No me andaré con rodeos y a la pregunta de si tod@s l@s jugadores/as que forman parte de un equipo son iguales para el entrenador responderé Sí y No. Pero bueno, estad tranquil@ que lo voy a argumentar para que quede todo clarito y bien estructurado.
Para darle forma a la respuesta tenemos que contextualizar el marco en el que nos encontramos trabajando y para ello voy a dividir 2 Etapas bien diferenciadas, aunque podrían ser incluso más, donde, estoy seguro, vais a comprender mejor las razones por las cuales, para mí como entrenador, l@s jugadores/as SON IGUALES y NO SON IGUALES, y por lo tanto, el trato va a ser distinto según en cual de estas dos etapas trabajemos.
1) Voleibol Lúdico y/ó de Iniciación y 2) Voleibol de Rendimiento (Competición).
Si me apuráis, podríamos establecer una etapa mas, hacer una clasificación de 3 estadíos; 1) Voleibol Lúdico y/ó de Formación, 2) Voley de Inicio al Rendimiento y 3) Voley de Alto Nivel, pero personalmente me quedo con el primer orden que os he dado ya que cuando trabajamos para lograr resultados deportivos, queramos o no, el objetivo común guiará nuestros movimientos, y por lo trato las necesidades competitivas ya imperan sobre otros criterios.
Es precisamente LA NECESIDAD COMPETITIVA el factor diferencial entre las dos etapas que yo establezco, y que será decisivo a la hora de establecer criterios más laxos o más estrictos en cuanto a exigencia, responsabilidades, compromiso, y, por supuesto, mi propia metodología de trabajo y prioridades para desarrollar el modelo de juego de mi equipo.
Vayamos al grano y veamos cuando l@s jugadores/as de un equipo son iguales y cuando no son iguales para el entrenador y si compartís mi pensamiento o por el contrario, estáis en contra.
ETAPA 1. VOLEIBOL LÚDICO O DE INICIACIÓN
Es importante remarcar que ni la edad de l@ jugadores, ni la categoría son relevantes, y cuando hablamos de voleibol lúdico y/ó de iniciación me refiero al estadío en el que la prioridad es la de “captar” practicantes, “enamorarlos” de este juego tan maravilloso y ponérselo lo más fácil posible, que lo más complicado ya vendrá mas adelante si es que deciden quedarse con nosotros.
Estos deportistas y nosotros tenemos que tener objetivos fundamentales similares si queremos que la cosa cuaje, objetivos tales como Aprendizaje, Diversión, hacer nuevos amigos, desarrollo de las capacidades físicas, entre otros, y mientras la Magia del Voley actúa, nosotros como entrenadores tenemos la crucial misión de ir inculcando los valores y principios que caracterizan el deporte y el voley mas específicamente, y es clave diseñar una correcta DISCIPLINA para que la convivencia y el trabajo en equipo sea eficaz.
En efecto, es un momento estupendo para insertar NORMAS, un glosario de reglas que sea realmente fácil de comprender y de cumplir, que nos encuadre a todos y que todos tengamos que respetar siempre, ideal para ir asumiendo responsabilidad y las consecuencias de no hacerlo, sin excedernos en lo punitivo, todo dentro de una lógica relación falta-sanción.
Como seres humanos y como miembros de una comunidad o, en este caso, de un equipo deportivo, entiendo que necesitamos normas que rijan nuestra relación para con los demás, y estoy plenamente convencido de la utilidad de que el no cumplimiento de alguna de esas normas conlleve una corrección, siempre pedagógica y educativa que sirva de reconducción de esa conducta o error.
Esto que acabo de decir es lo que, bajo mi punto de vista, nos marca que en esta etapa TODOS L@S JUGADORES SON IGUALES, todos sin excepción por altura, talento y/ó tiempo jugando; y ese código de normas es el que todos debemos de cumplir.
Como os dije antes, la NECESIDAD COMPETITIVA no existe y por lo tanto no trabajamos para lograr resultados, ni ganar partidos, ni sumar medallas; la competición es tan solo un estímulo más, importante claro que sí, dentro del proceso de formación deportiva en el que estamos en este momento y no va a suponer en caso alguno un motivo para que el técnico “haga selección” de l@s mejores.
Al revés, sé que es complicado pero deberíamos diseñar una buena planificación y método para que tod@s l@s deportistas se sintieran importantes y útiles para el grupo en esos momentos de competición, dándoles confianza en sus capacidades.
Pero en muchos casos, el técnico que no comprende en qué Etapa está y mezcla objetivos y prioridades, y va a autoimponerse que ganar y colgarse una medalla está por encima de todo y le supondría un reconocimiento casi a nivel mundial como entrenador top.
Es ahí, por error de la dirección técnica, cuando se romperá el equilibrio entre Diversión y Aprendizaje con Exigencias Resultadistas, provocando que se quemen etapas de forma estéril y much@s deportistas sientan que no tienen cualidades, que no “valen” para el voleibol y decidan irse del equipo a otro, en el mejor de los casos, o incluso, abandonar el voleibol.
En definitiva, en esta Etapa de Iniciación o sencillamente jugar por Diversión, TODOS SON IGUALES, regidos por un mismo código de conducta a respetar y donde entendemos que la competición es un bonito estímulo para disfrutar al máximo de este deporte y conociendo lo bonito y enriquecedor que es formarte parte y jugar en equipo.
ETAPA 2. VOLEIBOL DE COMPETICIÓN
Si en la Etapa 1) hablábamos que la edad no era importante, sino la prioridad de divertirse y aprender por encima de competir y “usar a l@s mejores” para ganar, en esta Etapa 2) mantengo que la edad tampoco es tan importante puesto que el objetivo de PREPRAR A NUESTR@S DEPORTISTAS PARA LOGRAR UN BUEN RENDIMIENTO Y COMPETIR existe ya desde que los deportistas son muy jóvenes, pero sí tenemos que considerar que l@s jugadores/as que tenemos en el equipo de competición están preparados mentalmente para incorporarse a este estadío y formar parte de todo un equipo de competición.
Una de las principales razones que genera grandes conflictos durante la temporada en la relación entrenador-jugadores-equipo es el propio diseño de los equipos.
Si no existen unos criterios claros a la hora de confeccionar la plantilla, muy probablemente, con el transcurso de las semanas, tendremos que ir poniendo “parches a grietas” que en un principio son pequeñas, y solo sirven para “ganar tiempo” y con el tiempo terminarán por ser muy grandes y quizás demasiado incómodas para el trabajo del equipo.
Efectivamente, los criterios para la confección del equipo van a formar parte de los cimientos para poder conformar un equipo sólido, cohesionado y competitivo en el que todos formen parte de un engranaje ideal para ese colectivo.
En muchos casos, mandamos “al frente” a deportistas que ni entienden, ni están convencidos ó ni quieren competir, y tan solo por nuestra decisión se van a ver expuestos a la presión y el estrés que supone COMPETIR, es decir, trabajo constante para lograr objetivos deportivos frente a otros equipos.
Entonces, Gonzalo, tod@s los jugadores son importantes en el equipo y por lo tanto, son todos iguales, ¿verdad?. Pues para mí, NO, no lo son. Y te lo voy a argumentar.
Una vez que hemos seguido los pasos para confeccionar nuestro “Equipo Eficaz” (a continuación os dejaré un artículo sobre lo que significa tener un equipo eficaz), es el momento de pensar en la competición y sus exigencias.
Para poneros claro como suelo trabajar con el equipo desde el minuto 0 os resumo unos puntos que también os dejé en otro artículo y me sirven, además, para argumentar las razones por las que NO TOD@S L@S JUGADORES/AS SON IGUALES en el equipo y me parece justo.
- Al Reglamento de Régimen Interno que tiene el club y que pone a disposición de l@s deportistas justo antes de firmar, yo adjunto un documento con reglas específicas para el equipo. Éste documento es mi declaración de intenciones, donde expongo de forma clara y anticipada mi metodología de trabajo, dinámicas generales de las semanas, como distribuyo roles y funciones, confección del equipo titular, necesidades y exigencias del equipo y donde queda claro que el BIEN DEL EQUIPO y la lucha por cumplir lo objetivos está por encima de todos y cada uno de los miembros del equipo.
- Una semana después, doy tiempo para que tod@s lean el documento y tomen las notas/dudas que sean necesarias de subsanar, les envío un formulario nominal donde pregunto sobre el documento y les doy la posibilidad de aportar y preguntar todo lo que quieran y que sirva para aclarar dudas y que no quede nada pendiente.
- Una vez puestas todas las cartas boca arriba sobre mesa y donde ya conocemos hacia donde vamos y como queremos hacerlo, da inicio el trabajo en pista.
- En cuanto conocemos el calendario de competición y tenemos ya claros datos como composición de nuestra plantilla del resto de equipos, tendremos ya unas ideas mas claras y comenzamos a compartimos con el equipo los objetivos colectivos e individuales que perseguimos, la planificación a desarrollar para lograrlos.
- El domingo por la noche se envía por email la planificación y programación de la próxima semana, hablando del rival y con un Plan de Juego inicial, que puede modificarse durante la semana según necesidades. En dicho email tod@ los jugadores saben a que queremos jugar y se han de enfocar en dar lo que necesita el equipo.
- Durante la temporada se irán estableciendo distintos métodos de control para conocer si se están cumpliendo los objetivos marcados tanto a título individual como colectivo y saber si tenemos que hacer alguna modificación o adaptación al plan inicial
Una vez que ya tenemos toda la teoría sobre la mesa, os puedo decir que para cada partido tratamos de diseñar un plan de juego personalizado para adaptarnos al rival con dos objetivos: explotar nuestras cualidades (nosotros) mientras recudimos las del rival y sometemos sus carencias (ellos).
Por lo tanto, cada partido es una nueva ocasión para que l@s jugadores/as partan el lunes desde 0 y se enfoquen en las necesidades del equipo de cara a competir en el próximo partido.
Por lo tanto, toda esta exposición me sirve para transmitiros que para mí, el BIEN DEL EQUIPO está por encima de todos los que lo integramos, y si bien a nivel DISCIPLINARIO, obviamente tod@ l@s jugadores/as sí son iguales, pasado ese filtro, l@s jugadores/es no lo son, y la justicia será aquella que me indique las necesidades el equipo para competir con plenas garantías.
¿Qué significa esto?. Cada partido tiene una particularidad propia y buscaré dentro de mi plantilla los mejores recursos para poder lograr el mejor éxito posible, sin ponderar, como otras personas podrían pensar y hacer, la asistencia al entrenamiento, venir de lesión pero tener el alta médica y competitiva, entre otras.
Esto quiere decir que si DISCIPLINARIAMENTE tod@s han pasado el corte, o sea, si no han cometido faltas leves, graves o muy graves, como entrenador utilizaremos de inicio a L@S JUGADORES/AS IDEALES para este partido.
Casos Prácticos Posibles:
¿Qué ocurre si hay que decidir entre un/a jugador/a que no ha venido a entrenar 1 día y otr@ que ha venido todos los dias de la semana?.
Si el/la jugador/a que no ha venido a entrenar 1 dia y esa ausencia está bien justificada y por lo tanto está dentro del Código Disciplinario y sin recibir Falta Alguna, es apto totalmente para competir y por lo tanto opta a ser titular, independientemente de esa ausencia.
Si bajo nuestro criterio, ese/a jugador/a responde mejor a las necesidades del equipo para el siguiente que otr@ compañero, jugará de inicio, sin duda.
¿Un/a jugador/a que lleva un tiempo alejado del equipo por enfermedad o lesión, podría llegar y jugar por delante de otro compañer@?.
Si el/la jugador/a se incorpora a los entrenamientos tras recibir el alta médica, valoraremos su rendimiento en los entrenamientos igual que cualquier/a otr@s compañer@ más, y sí, por supuesto, estando ya disponible y si está rindiendo ya muy bien, es apto para salir de inicio el fin de semana si lo creemos oportuno.
¿Es el talento el principal criterio, entonces, para jugar de titular?.
Cómo os dije al inicio, es muy importante la confección del equipo y tratar de que el umbral entre el posible equipo titular y el hipotético suplente sea tan pequeño que el jugador talentoso no tenga que jugar tan solo por eso y nos haga ser INJSTOS.
Es decir, en muchas ocasiones, el/la jugador/a talentos@ es consciente que es muy superior a otr@ compañer@ con el que pelea el puesto y eso provoca que, sin faltar al Código Disciplinario, no está entrenando dando el 100% y aún así sigue siendo mejor.
Esta situación se da con mucha frecuencia y nos expone realmente ya que tenemos un gran dilema entre manos, poner de inicio a un/a jugador/a que el equipo necesita para lograr los objetivos competitivos y dejando en el banco a otr@ mucho más entusiasta y dedicado pero con bastante menos talento o al revés, hacer jugar al entusiasta y dejar fuera al talentoso pero perezoso.
Personalmente, tengo dos criterios; la diferencia de nivel entre l@s dos jugadores/as en cuestión y el momento competitivo, es decir, lo que se juega el equipo.
Si la diferencia es importante y nos jugamos mucho, jugará el/la talentos@ pero perezos@, y a partir de ese aspecto, podría ir negociándolo y tratar de dar un “escarmiento” didáctico al/la jugador/a que se está “durmiendo” y que cree que va a jugar solo por ser mejor.
Otros.
Este asunto es un clásico en las charlas entre colegas de profesión y entre familiares de l@s jugadores/as que pueden compartir o no, casi siempre es lo segundo, las decisiones del entrenador.
Lo cierto es que si hablamos de Deporte de Rendimiento donde el resultado competitivo es lo mas importante ya que ese es el objetivo final de la Competición de Alto Nivel, los mejores jugadores/as tendrán mas opciones de jugar sobre los mejores talentosos, y hará falta alguna falta al Código Disciplinario para que ocurra lo contrario.
Sé que es un artículo muy extenso pero espero haberos aclarado mis argumentos para deciros que en un Estadío Competitivo de Alto Rendimiento, NO, TOD@S L@S JUGADORES/AS NO SON IGUALES, mientras que en una Etapa de voley lúdico y de iniciación, SÍ CREO QUE TOD@S L@ JUGADORES SON IGUALES, o al menos así l@s trato yo.
