Saludos, mis querid@s amig@s voley adict@s. Serbia confirmó su condición de una de las grandes potencias del voleibol europeo al imponerse con claridad a Grecia por 3 sets a 0 (25-14, 25-20 y 25-17) en los cuartos de final disputados en Brno.
El encuentro tuvo una duración de 72 minutos, con dominio del equipo que dirige Zoran Terzic desde el inicio hasta el final sin demasiadas complicaciones, y con algo que me parece curioso a estos niveles.
A pesar de la tremenda superioridad de Serbia durante todo el partido y con grandes diferencias en el marcador, Terzic no mueve el banquillo para nada, y no se fía del rival en absoluto, por lo que está claro que su objetivo es mantener su septeto titular en juego y cerrar el partido sin sobresaltos o los menos posibles sin darle opciones, en este caso, a las griegas que jugaban por primera vez en su historia unos cuartos de final de Eurovolley.
El primer set fue el más desequilibrado. Serbia comenzó con mucha autoridad, imponiendo un ritmo alto y consiguiendo rápidamente ventajas importantes (8:4/16:11/21:11). Como era de esperar, la selección de Grecia, dirigida por Apostolos Oikonomou, que venía de hacer unos grandísimos octavos de final frente a Francia a la que vencieron por 3:0, tuvo enormes dificultades para mantener la continuidad en su juego, lo que facilitó que la selección de Serbia cerrase la primera manga con un contundente 25-14 con un intersante reparto anotador entre todo el equipo en pista.
En el segundo set, Grecia ofreció una mayor resistencia, mostrando esa imagen que había dado durante todo el torneo y que le ha llevado a estar por primera vez en su historia entre los ocho primeros de Europa, y logró mantenerse más cerca en el marcador durante buena parte de la manga.
Sin embargo, el partido quedó marcado por la lesión de Georgia-Loula Angelopoulou al inicio del set, un duro golpe para el conjunto griego.
El equipo de Zoran Terzic mantuvo la calma, volvió a controlar el juego y terminó imponiéndose por 25-20 con la receptora del Eczacibasi Estmabul, Aleksandra Uzelac, como máxima anotadora serbia en el set con 6 puntos.
El tercer set siguió una dinámica similar, con Grecia luchando y disfrutando del partido hasta el final, pero ya sabéis quién está delante y el premio que tiene el partid y el torne, Serbia mostrando una mayor solidez y regularidad, especialmente en los momentos en los que necesitaba abrir diferencias.
Con el 25-17, las serbias certificaron su clasificación para las semifinales sin ceder ningún set en el partido pero, como os dije, sin rotar, o sea, con el equipo titular enchufado y con las garras afiliadas para lo que se viene, en semifinales el vencedor del Turquía Vs Alemania.
En definitiva, fue una victoria clara, sólida y muy controlada de Serbia, que volvió a demostrar su experiencia en las eliminatorias. Con este triunfo, el equipo dirigido por Zoran Terzić alcanzó por octava edición consecutiva las semifinales del EuroVolley, mientras que Grecia puso fin a una participación histórica, ya que había alcanzado los cuartos de final del Campeonato de Europa por primera vez.
Los datos oficiales de la CEV permiten identificar muy bien dónde estuvo la diferencia.
Serbia:
- 89 ataques
- 45 puntos de ataque
- 51 % de eficiencia/éxito de ataque
- 7 puntos de bloqueo
- 6 aces
- 3 errores de saque
- 47 recepciones registradas
- 28 % de recepción positiva
- 17 % de recepción excelente
- 58 puntos directos obtenidos por las jugadoras
- 30 puntos de break
- 42 puntos de side-out
- 73 acciones contabilizadas de saque/servicio en la estadística de equipo.
Grecia:
- 90 ataques
- 34 puntos de ataque
- 38 % de eficiencia/éxito de ataque
- 1 punto de bloqueo
- 3 aces
- 6 errores de saque
- 67 recepciones registradas
- 33 % de recepción positiva
- 10 % de recepción excelente
- 38 puntos directos
- 10 puntos de break
- 16 puntos de side-out según el desglose de puntos de la CEV.
El dato que más me llama la atención desde una perspectiva técnico-táctica es este:
Serbia: 45 puntos de ataque / 89 ataques → 51 %
Grecia: 34 puntos de ataque / 90 ataques → 38 %
Es decir, Grecia tuvo prácticamente el mismo volumen de ataques que Serbia, pero transformó muchas menos oportunidades en puntos.
Eso es muy importante: la derrota griega no se explica simplemente porque Serbia atacara más, sino porque Serbia atacó mejor.

