Saludos, mis querid@s amig@s voley adict@s. No vamos a reabrir el debate de quién pudiera ser en estos momentos la mejor opuesta del mundo ya que es una cuestión muy personal de cada un@ de nosotr@s y aunque los números dijeran cosas, cada cual tiene el derecho y la capacidad de sentir una admiración especial por la jugadora que desee.
En mi caso, y lo he puesto de manifiesto muchas veces, Isabelle Haak (Suecia , Clase 1999, Prosecco Doc A. Carraro Imoco Conegliano de Italia) es una debilidad absoluta y sí, yo tengo claro que hay grandísimas opuestas en el voley actual como Tijana Bosjovic, Melissa Vargas, Paola Egonu, Goncharova, incluso Atropova, pero, ¿cuantas de ellas juegan en una selección de segundo nivel como es la de Suecia. no se pierden un partido y siempre terminan con números estratosféricos?.
Vengo a hablar de Haak tras el partido de cuartos de final que realiza ante Italia y el Eurovolley que ha hecho, algo sublime y que tristemente, para mí y sus fans, termina aqui, con el 3:1 para Italia que le da el billete para semifinales.
Usando el partido de la fase de grupos entre estas dos mismas selecciones, podríamos haber esperado un partido bastante más cómodo de lo que terminó siendo y es que aquel día la selección que dirige Julio Velasco se impuso en Göteborg por 0:3 (18:25/23:25/14:25) en algo menos de 75 minutos.
Sin embargo, el buen partido de Suecia en octavos de final ante la República Checa me hacía pensar que quizás la historia podría ser bien distinta en esta ocasión como asi fue, felizmente para el aficionado al voley que vivió un partido lindo y una batalla entre Isabelle Haak e Italia.
Italia comenzó mejor el partido, como era de esperar, llegando a disponer de una ventaja máxima de 5 puntos (11:6), pero la Suecia de Lorenzo Micelli fue progresivamente encontrando soluciones en ataque con una Haak que ya asumía el papel de “faro sueco”, y consiguió igualar el marcador.
Tal fue la mejoría nórdica que el partido se igualaba en la recta final del primera parcial (18:18), y de forma ciertamente sorprendente, las suecas le aguantaron la mirada a Italia y jugaron con mucha personalidad y capacidad de resistencia, lo que le permitió cerrar el primer parcial por 21:25. Haak sumó 11 de esos 25 puntos, mientras que en Italia, Paola Egonu era la máxima anotadora de su equipo con 7.
Creo que ese 0:1 para Suecia destrozó muchas quinielas/apuestas y puso en alerta a las italianas que a estas alturas ya confirmaban que Suecia iba a ser un hueso duro de roer y tenían que buscar las soluciones ante el rendimiento ofensivo de Haak y el buen trabajo en segunda línea de las de Micelli.
