Saludos, mis querid@s amig@s voley adict@s. Me adelanto un poco en la entrega de lo que ha ocurrido en la jornada de competición en el Eurovolley 2026 femenino puesto que este sábado 28 emprendo el viaje para incorporarme a mi equipo para la temporada 2026/27 y al ser muchas horas de viaje hay que descansar, pero ya que comencé a compartir con vosotr@s estas ideas sobre el torneo, no lo quiero dejar. Así que vamos a hablar del España 0:3 Rumanía.
Como veis en la imagen principal, quiero destacar a los aficionados que han animado a nuestro combinado nacional cada partido y que han sido la nota más positiva del paso de la Selección Española por un Eurovolley 2026 que prometía mucho más de lo logrado, sobre todo por el buen rendimiento del equipo de Pascual Saurín hace un año en el Campeonato del Mundo FIVB 2025 en Thailandia.
Pero la realidad es la que es y no podemos mirar para otro lado, España termina ultima de grupo con un balance de 0 victorias y 5 derrotas, 3 sets a favor y 15 en contra y una pérdida total de 36,38 puntos en el ránking FIVB, pasando del puesto 30 en el que estábamos antes de comenzar el torneo con 137,04 puntos al puesto 44 con 100,66, en el momento de redactar la noticia. Una barbaridad.
El partido de hoy ante Rumanía tenía en juego la clásica honra por no quedar últimos de grupo ya que ambos equipos no tenían opciones matemáticas de mejorar a la Portugal de Hugo Silva, que ayer logró ayer ante Rumanía la segunda victoria en el torneo dejando KO a rumanas y también a españolas.
Como os he dicho, la cita entre estos dos equipos para cerrar su participación ha tenido muy poca emoción y muy poca historia, con una selección nacional que tuvo datos muy similares a los de Rumanía salvo uno bastante importante en esta clase de partidos con dos equipos tan parecidos en todas las lineas, el error no forzado.
3:0 Con parciales de 25:19/25:22/25:20, y 3 puntos que saben a poco para el combinado rumano que entrena el español, Guillermo Naranjo, puesto que suman 6 puntos 1 más que la clasificada para octavos, Portugal, pero con una victoria menos que las lusas, criterio prioritario para establecer el orden en la clasificación general.
Mientras las rumanas cometieron 12 fallos en todo el partido (5+3+4), España tuvo 20 errores, algo importante para terminar por minar las opciones españolas de sumar la victoria en el partido.
En el resto de parcelas del juego, Rumanía fue sensiblemente mejor que España pero tampoco hizo falta mucho más, puesto que el mayor volumen de error terminó costando caro.
En Bloqueo, 12 para Rumanía por los 8 de España, en ataque 37/122 (30%) rumano por 38/129 (29%) de las españolas, 63% recepción Pos% de Rumanía por 47% de España, 6 aces de Rumanía por 3 de España, 49/61 puntos fabricados por España con +25 en el balance G-P, mientras que Rumanía hizo 55/75 para +41 en ese balance entre puntos y errores, y es ahí donde vemos la diferencia real en el partido.
En cuanto a España, hoy Pascual Saurín sale a jugar con:
Raquel Lázaro como colocadora, Júlia de Paula de opuesta, Lucía Varela y Lola Hernández como centrales, María P. Schlegel y Ana Escamilla de receptoras y Patricia Llabrés de líbero, dando minutos en pista a casi todas las jugadoras del plantel durante el choque, todas menos la central Carla Jiménez, o sea, Ariadna Priante, Zoi Mavrommatis, Margalida Pizá (jugadora de rotación y no líbero), Patricia Aranda, Jimena Fernández y Carolina Camino.
Estadísticas completas del partido:
CEV – Confédération Européenne de Volleyball
Se termina pués el Eurovolley para España con un resultado que pocos o nadie esperábamos y haciendo las maletas demasiado pronto, y es que creo, bueno, creo no, estoy seguro que tenemos mucho más de lo que dice la clasificación.
Pero los números son tan honestos como claros, y España acaba última del Grupo C con 1 punto y 0 victorias, los mismos datos que Hungría en el Grupo A, donde estaban Polonia, Alemania y Turquía, Austria en el Grupo B, donde estaban Serbia, Rep. Checa, Ucrania y Bulgaria, y Montenegro en el Grupo D, donde estaban Francia, Suecia e Italia.
No sabemos que pasará en el futuro, algo habitual en la Federación Española de Voleibol que no suele ofrecer demasiadas información, por no decir ninguna, una vez termina el verano, y habrá que esperar al mes de abril o mayo para saber que ocurrirá con nuestros combinados absolutos nacionales.
Pero lo cierto es que todo lo que ha ocurrido en los últimos tiempos con las dos selecciones nacionales de mayores merece una profunda reflexión y se tomen las decisiones que se tengan que tomar, en absoluto solicito cese de alguien, pero sí que se realicen las actuaciones pertinentes para enderezar el rumbo de un voleibol que es mucho mejor de lo que aparenta.

