Saludos, mis querid@s amig@s voley adict@s. Ya conocemos el nombre del primer finalista de este Eurovolley 2026 femenino que sale de la semifinal entre Turquía y Serbia disputada en el Sinan Erdem Sports Hall de Estambul ante mas de 15 mil espectadores enfervorizados y entregados a sus colores.
Turquía hizo buenos los pronósticos que le daban como favorito para lograr el billete a la final y derrotó a Serbia por 3:0 con parciales de 25:20/25:19/25-20 y lo logró con bastantes menos dificultades de las esperadas ya que Serbia ha venido haciendo un gran torneo y tenía a sus principales figuras “muy enchufadas”.
La igualdad esperada, a nivel colectivo, además de la calidad de ambas selecciones con jugadoras muy TOP, se basaba en la repartición de victorias en los últimos tiempos, 4 para Turquía y 3 para Serbia en los 7 precedentes a esta semifinal del Eurovolley 2026.
Individualmente, el duelo de opuestas se saldó con balance a favor de la turca de origen cubano, Melissa Vargas que anotó 18 puntos (15/33, 45% en ataque) por los 14 de la serbia, Tijana Boskovic, 12 de 35 en ataque para una eficacia del 34%.
Una clave más que nos vale para interpretar la victoria turca el rendimiento de las 2 centrales y es que tanto Zehra Günes, con 11 puntos, como Eda Erdem con 12, fueron tremenda muy superiores a las serbias, Mina Popovic (4 puntos) y Hena Kurtagic (4 puntos).
Como se esperaba, comenzó el partido como un choque de poder a poder y nos dejaba una versión muy sólida y reconocible del equipo de Zoran Terzic, que aspiraba a sumar su séptima medalla en campeonatos de Europa de selecciones nacionales.
En la búsqueda de lograr las primeras ventajas, ambas escuadras buscaron a sus opuestas de inmediato y en ese “juego”, Melissa Vaegas imponía su gran momento de forma, sumando hasta 8 puntos en este primer set por los 4 de Boskovic.
Serbia intentó dañar la línea de recepción turca con saques profundos, pero la colocadora local logró mantener variantes ofensivas con ataques por el centro.
Una leve ventaja para Turquía, 11:9, hizo a Terzic solicitar su primer tiempo técnico y es que es consciente que no puede permitirle lo más mínimo a su rival. Al regreso a la pista, Turquía estiró la ventaja a 14-10 con una Elif Şahin muy acertada en sus pases. Con el marcador 17-13, Serbia se vio obligada a agotar su segundo tiempo muerto ante la ineficacia de su defensa en primera línea.
El equipo de Terzic, con el set casi perdido, trata de pisar un poco el acelerador y mejora su rendimiento en la zona delantera, en especial mediante su jugadora estrella, la opuesta del Vakifbank Estambul, Tijana Boskovic (Clase 1997), reduciendo el margen a una distancia mínima de 21:19.
No obstante, el potencial de Turquía y su eficacia en la reconstrucción, y un bloqueo muy acertado congelaron la reacción de Serbia, cerrando el parcial 25:20 y poniendo el 1:0 a favor del equipo que dirige el italiano Daniele Santarelli.
Espoleadas por el cierre del primer set y las buenas sensaciones que estaban mostrando, minimizando, además, las numerosas virtudes serbias, las jugadoras turcas metieron una marcha más desde el comienzo del segundo set.
Con agresividad en el saque de Hande Baladın (Clase 1997, Fenerbahçe Estambul) y una defensa impecable en segunda línea, liderada por su líbero Gizem Örge (Clase 1993, Fenerbahçe Estambul), Turquía asfixió la salida serbia y estableció una brecha tempranera de 8:3, forzando un prematuro parón del banquillo serbio.
Al igual que ocurriera en el set inicial, tras el parón técnico, Serbia ajustó su bloqueo y comenzó a leer las trayectorias en el ataque de Melissa Vargas. Con ataques consistentes por las alas y aprovechando imprecisiones locales, las serbias lograron recortar la distancia a un cerrado 11:9, lo que provocó que fuera el seleccionador de Turquía, Daniele Satanterlli, el que parara el juego con su primer tiempo muerto.
La estrategia funcionó: tras la pausa, las Sultanas de la Red recuperaron la efectividad y armaron un contraataque letal que no encontró la respuesta precisa en el equipo de Serbia.
Eda Erdem (Clase 1987, central, Fenerbahçe Estambul) comandó las combinaciones rápidas en la red, y en bloqueo el equipo estuvo mucho más acertado en sus decisiones sobre el ataque serbio, lo que sirvió para que Turquía consiguiera un parcial que las disparó 18:13, renta holgada que mantuvieron con solvencia hasta firmar el 25-19 que ponía el partido 2:0.
El tercero, que terminaría siendo el set definitivo, fue un monólogo de Turquía desde el pitido inicial.
El equipo de Santarelli, entró decidido a evitar cualquier atisbo de reacción y clavaron un fulminante 3:0, obligando a Serbia a quemar un primer tiempo muerto de urgencia apenas empezado el set.
La presión turca sobre la rotación serbia no cesó en ningún momento y las acometidas otomanas fueron martillo pilón para las chicas de Terzic.
Y si además, el bloqueo turco funciona, liderado por Zehra Güneş, misión casi imposible dar la vuelta al partido. Precisamente, el bloqueo turco se volvió una muralla infranqueable para Boskovic, primer argumento para que Serbia llamara a su segundo tiempo técnico perdiendo 7:2, quemando todos los parones técnicos posibles demasiado pronto.
Dicho tiempo fue estéril ya que Turquía no quitó el pie del acelerador y estiró la ventaja hasta un cómodo 10:3.
