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Premier League Femenina 2022/23. Derrota agridulce, el equipo quiere competir (2:3).

Premier League Femenina 2022/23. Derrota agridulce, el equipo quiere competir (2:3).

No sé si estaréis de acuerdo conmigo en que toda derrota ha de ser siempre bien valorada, por mucho que “duelan”, y de su análisis van a salir muchos detalles que nos indicarán virtudes y carencias de nuestro equipo, ante lo cual debemos de seguir insistiendo para pulir el rendimiento individual y colectivo y hacer del equipo un bloque más sólido y fiable.

La derrota en el tercer partido de liga ante el Álftanes por 2:3 (25:19/12:25/18:25/25:18/12:15) nos dice que el equipo va por el camino correcto en cuanto a la gestión de su propia personalidad e identidad competitiva y por otro lado que tenemos una serie de carencias que terminan por costarnos demasiados puntos y como es el caso de este partido, aun sabiendo lo que teníamos que hacer ante situaciones que iban a ocurrir y de hecho ocurrieron, no supimos hacerlo, por lo que hay que seguir puliendo múltiples detalles para ser aún mejores de lo que ya somos.

Álftanes es un equipo que este año se ha reforzado muy bien y ha completado un equipo muy interesante, mucho más completo de lo que ya era el año anterior y seguramente va a estar peleando con los equipos de arriba por lograr hacer cosas importantes, por lo que éramos conscientes de la complejidad del partido y lo estudiamos a conciencia para presentar la máxima batalla posible.

Cómo entrenador, para partidos de este tipo, siempre trato de lograr algunos objetivos clave pensando en el rival:

  1. Conocer características físicas, técnicas y tácticas de sus deportistas frecuentes en cancha.
  2. Analizar sus rutinas en los distintos complejos del juego
  3. Descifrar sus cualidades definitorias y tratar de minimizarlas con nuestra “estrategia”
  4. Desarrollar esa Estrategia/Plan de Juego pensando tanto en nosotros como en ellos, sin tocar demasiado el modelo de juego que venimos trabajando desde el día 1

Tengo muy claro que esta temporada el principal objetivo del equipo, y del club también podríamos decir, es la consolidación de un nuevo proyecto deportivo, que se asiente y que vaya otorgando personalidad al primer equipo y que se implante a todos los niveles en la formación y desarrollo de futuros jugadores de voleibol dentro de la estructura deportiva de la entidad, por lo que el resultado no es tan esencial en el día a día.

Pero tampoco vamos a obviar la competición y el deseo de medirnos al resto de equipos de la máxima categoría del voley femenino islandés y hacerlo cada día con más convicción en nuestras habilidades y capacidades sin complejo y con la confianza del equipo que sabe que trabaja duro.
Y si ya ante Þróttur Neskaupstaður dimos muestra de una más que positiva evolución en la propuesta que estamos trabajando con el equipo, ante Álftanes seguimos sintiendo que ese crecimiento sigue su camino y cada día somos mejores a pesar de la derrota, un detalle importante, sin duda, pero para nada decisivo ni definitorio de lo que estamos haciendo.

El rival en esta jornada de competición, Álftanes, es uno de los equipos con más opciones ofensivas de toda la competición, muy bien dirigido por un técnico muy analista del juego como es el islandés Egill Þorri Arnarsson, destacando  la experimentada colocadora croata, Simona Usic (SC Potsdam de la Bundesliga de Alemania, ZOK Split 1700 y HAOK Mladost Zagreb de Croacia, entre otros), la opuesta italiana Michelle Traini (HK Kopavógur y Völsungur de Islandia) y la italo-argentina Maiu Sageras (CV Torrejón y VP Madrid de España y BF Siglufjördur y Þróttur Neskaupstaður de Islandia)  con quién coincidí en tanto en Siglu como en Neskaupstaður, entre otras grandes individual.

Nosotros ya podíamos contar con dos jugadoras que llegan a Reykjavik para vivir una experiencia maravillosa e inolvidable en el país, y aprovechan para jugar a voley en la Premier League, la hispano-colombiana Stacie Angulo (CV Barcelona Barça, Volley is Life Grupo 2008 Almería, CV Sant Boi y SD Español de Barcelona) y la venezolana Irelis Ilarraza Avendaño (Molivoleibol, SPV Perú e internacional con Venezuela), habiendo coincidido con Stacie en Almería en una temporada en la que logramos salir campeones con AVG2008 del Grupo C, en primera instancia, y posteriormente de toda la Primera División Nacional femenina logrando el ascenso a la Superliga Femenina 2.

Cómo os he comentado, preparamos el partido en base a una cantidad de detalles a controlar del rival, especialmente su potente ataque desde Posición 2 con nuestro complejo 2 (K2) y para ello hicimos mucho hincapié en la parte individual (desplazamientos en bloqueo) y en la colectiva (transición desde la posición inicial a la final y distintas opciones según prioridades desde su ataque).

Cada partido supone para nosotros una exigencia mayúscula y un reto formidable para poner a prueba nuestra capacidad de adaptarnos a las cualidades de rivales de mucho potencial, lo que nos obliga a trabajar duro todos los fundamentos del juego, sin alejarnos de nuestra planificación, dando mucha prioridad al desarrollo y perfeccionamiento de la jugadora y del trabajo táctico colectivo amplio, y este partido iba a ser realmente complejo.

El partido

Tras el análisis del partido anterior de Álftanes, único que han jugado hasta el momento, tratamos de hacer una serie de emparejamientos que nos sirvieran para proponer al rival más dureza en la red, especialmente en nuestra línea de bloqueo, además de ubicar a nuestros líberos en posición 1 cuando su opuesta jugara como delantera como modificaciones tácticas mas destacables.

Ah, por cierto, la llegada de las dos jugadoras que os he mencionado servirá para mejorar el juego por el centro, si bien no son centrales habituales en su trayectoria, pero tenemos un compromiso real con la filosofía del club y contar con el mayor número posible de jugadoras islandesas, por lo que al contar tan solo con 1 central en nuestra plantilla, Katrin Sara Reyes, ambas jugadoras aceptaron y se comprometieron a jugar como centrales, algo que les agradezco ya que se han mostrado totalmente predispuestas a dar lo mejor de ellas para ayudar al equipo, y tendrán que pelear entre ellas para ganarse un puesto en la cancha.

La entrada de una de ellas, en este caso aposté por la venezolana Irelis Ilarraza como central lejana a la colocadora, provocaba que la central hasta ahora, Dana Gunnarsdóttir, pasara a su rol habitual, el de opuesta y de hecho conté con ella de inicio en el partido y es que su trabajo no ha podido pasar desapercibido y la ayuda que ha mostrado al equipo hasta ahora merecía una recompensa.

El primer set dejó sensaciones y datos que poco o nada tendrían que ver con lo que ocurrió en el resto del partido, y es que Álftanes no se sentía nada cómodo en la cancha lo que le llevó a cometer demasiados errores que supimos aprovecharlos para ir tomando ventaja en el marcador con el paso de los puntos.

Es cierto que las estadísticas dicen que el rival puntuó más que nosotros (11:16), basando su juego ofensivo en algo que preveíamos, el tridente formado por Michelle Traini (4/14 en ataque, 29%), Maiu Sageras (6/16 en ataque, 38%) y Marisa Punzi (4/10 en ataque, 40%),  pero el elevado nivel de error daba un balance P/E (16 puntos/ 2 errores de saque, 4 errores en recepción y 9 errores en ataque)no suficiente como para estar por encima de nuestro equipo en el marcador que aunque sólo anotó 11 puntos de cosecha propia, erró “tan solo” y es algo que venimos trabajando últimamente, el error no forzado, 2 saques, 1 recepción y 1 ataque.

No me considero un entrenador demasiado conservador ni mucho menos, soy amigo de entrenar la condición del riesgo en el juego ofensivo (saque y ataque), lo que nos ha de ayudar mucho a la hora de competir diariamente y trasladar ese carácter a los partidos oficiales, pero si el rival no está teniendo buenos números tampoco tenemos que ser nosotros quienes expongan mas en la ofensiva, y esto lo aplicamos bien en el primer set para anotárnoslo por 25:18.

El segundo set fue todo lo contrario y el equipo volvió a evidenciar que la gestión de ir por delante en el marcador en partidos muy complejos aún es una asignatura pendiente, y los cambios de ritmo que propone el rival nos afectan demasiado y nos descolgamos rápido en el marcador.
Casi desde el comienzo, el saque de Álftanes hacía demasiado daño, y empezamos a jugar con % en recepción muy inferiores a lo que hicimos en el primer parcial, y eso nos obligaba a jugar demasiado lento y de forma muy predecible en ataque.
Además, el rival jugó con muchos menos errores ahora (6 en todo el set), especialmente en ataque (9 en el primer set y 3 en todo el segundo), ante lo que no podíamos desplegar con eficiencia todo el entramado táctico preparado durante la semana para estas situaciones.

El rendimiento del equipo estuvo muy por debajo de lo mínimo exigible, nada salía y lo que era más preocupante, no parecíamos creer realmente en lo bien que veníamos haciendo hasta ahora, y a pesar de que la situación no fuera la ideal, ni en el marcador ni en la pista, hay que seguir  persistiendo y no perder la identidad como equipo y en lo que nos caracteriza en la competición.

Ante esto, la idea era alargar lo máximo posible el parcial para ir encontrando nuestro punto óptimo de rendimiento y de esa manera competir mejor a la espera de poder volver a estar a la altura en el siguiente parcial.
El segundo set termina con un 12:25 con números no acordes a lo que venimos haciendo hasta ahora y que explicaban la enorme diferencia entre ambos equipos;

  • Ataque: 7/33, 21% Vs 13:34, 38%
  • Errores: 10 Vs 5
  • Recepción: 30% + y 22% # Vs 67% + y 25#

Lo más importante para afrontar el tercer parcial era no pensar demasiado en el segundo, sencillo de decir pero difícil de realizar, encontrar carácter y ser ese equipo competitivo y rocoso que tenemos en mente y hemos visto a lo largo de la temporada.

Teníamos diversos frentes abiertos, heridas en el plan de juego que debían suturarse y dejar de “sangrar” para volver a tener posibilidades en el partido, y en el tiempo de descanso hicimos hincapié en 3 detalles a partir de los cuales “reconstruirnos”: la necesidad de tener mejores números en recepción, ser más certeros en el objetivo planeado al saque y en el K2 cerrarnos un poquito más en la segunda línea con especial atención a ataques cruzados desde las esquinas.

En cuanto al ataque sé que contamos con jugadoras de potencial y solvencia, por lo que no quería crear más complejidad en la reflexión de la jugadora y que el pensamiento fuera más colectivo que individual, y a partir de ahí ir creciendo.
El set empezó parejo, parecía que volvíamos a pelear de tú a tú, en recepción ya estábamos por encima del 50%+ y 35%# (no son números importantes pero mejores que los anteriores), pero seguíamos teniendo enormes dificultades en defensa, pudiendo anotar tan solo 2 puntos de bloqueo directo y en segunda línea, especialmente ataque cruzado desde P2 y P1, no controlábamos el primer toque, algo que el rival aprovechaba con su opuesta, la italiana Michelle Traini (8/12, 67% en ataque en este tercer set).

En un voley como el islandés, el controlar balones en defensa es decisivo y en muchos casos la continuidad en un día poco acertado en ataque eficiente da opciones de victoria por lo que con el paso de los puntos en este set el equipo se descolgaba en el marcador y Álftanes jugaba ciertamente cómodo.

Cuando sientes que tu equipo está perezoso competitivamente además de fallón, hay que buscar soluciones que complementen las decisiones técnicas y tácticas que quieras acometer y yo entendí que era el momento de proponer  un lado más “combativo” del equipo, algo de rebeldía ante la situación ya que veía que nos sometíamos a lo que ocurría.

Perder 1:2 tras el 18:25 del tercer set no era solamente basado en una cierta superioridad del rival sino una complicidad por nuestra parte y falta de entender la necesidad de aceptar y desarrollar el esquema defensivo planteado, recordar e insistir en las prioridades en bloqueo y hacerse fuerte en segunda línea, tocando balones y hacer sentir al rival menos eficiente de lo que se estaba sintiendo hasta el momento.

Además, podría ser un test importante para valorar el carácter del equipo y el espíritu reivindicativo ante situaciones como esta, en la que un rival de muy buen nivel va venciendo por su calidad pero con la sensación de que nuestro equipo tiene sus opciones.
Un cambio importante en la rotación fue la entrada de la joven opuesta islandesa Katla Logadóttir en sustitución de Dana Gunnarsdóttir, en la búsqueda de mas contundencia en el juego ofensivo, confiando en que el equipo iba a mejorar los números en el pase, tanto de recepción como defensa y descongestionar un poco el volumen en la distribución por parte de Lesly Piña, muy importante hasta el momento hacia la posición 4.

Y bueno, hay veces que las indicaciones no vienen con los resultados esperados pero otras, como ahora, en las que el equipo reacciona y acepta esa rebeldía necesaria para no aceptar la inercia que debería provocar perder el partido.
Con un buen saque táctico, ahora si sobre el objetivo planeado, obligamos al rival a no jugar tan cómodo, a llevar a la colocadora croata rival, Simona Usic, a correr mucho más que antes y distribuir el juego fuera de su posición ideal (#) lo que nos permitía defender más balones y meternos en esa tendencia positiva de actitud defensiva con el paso de los puntos.
Los 3 puntos de ventaja (7:4) al comienzo del set fueron muy bien gestionados por el equipo que fue incrementando, obligando al técnico rival a modificar su equipo en cancha aunque, afortunadamente para nosotros no dio los resultados esperados.
De 3 se llegó a una máxima distancia de 9 puntos (22:13) y que se cerró con 7 para igualar el partido a 2 con 25:18 y de nuevo creyendo en las posibilidades de poder llevarnos el partido, ante un gran equipo como estaba demostrando ser este Álftanes.

El quinto y definitivo set no puede empezar peor, 4 puntos consecutivos de Álftanes (3 errores propios de nuestro equipo), con el saque de Simona Usic, y con un tiempo muerto ya solicitado por el camino, que encuentran respuesta con un parcial de 4:0 con nuestra colocadora, la peruana Lesly Piña, que nos ayuda a no descolgarnos en el marcador y seguir compitiendo con opciones.
A partir de ahí, intercambio de golpes entre los dos equipos, llegando al cambio de cancha con 5:8 abajo, obligándonos a tener que hacer un esfuerzo y reengancharnos al partido, llegando incluso a tener un punto de ventaja (10:9).

Errores de ejecución y de decisión, además de un buen juego de Álftanes provocan el parcial de 2:6 que puso el 12:15 en el tie break y resultado final de 2:3 que nos deja muy diversas lecturas para nuestro equipo además de 1 punto más en nuestro casillero, por lo que ya  contamos con 4, un buen bagaje tras las primeras 3 jornadas de competición.

La derrota, como os digo en el titular, tiene que ser valorada en su justa medida y teniendo en cuenta quienes somos y de dónde venimos y los objetivos que nos trazamos dentro de cada ciclo, es para estar más que satisfecho con los síntomas que deja el equipo, capaz de reponerse de malos y muy malos momentos con autocrítica y responsabilidad.

La próxima semana afrontamos 2 importantes partidos, ambos en nuestra cancha del Laugardashöll de Reykjavik ante el KA de Miguel Mateo Castrillo, actual campeón de la competición y el Völsungur de Husavik, que este año ha hecho la mayor revolución en plantilla de toda la competición incorporando varias jugadoras extranjeras de muy buen nivel en busca de hacer cosas importantes en la Premier League.

Resultado Final:
Þróttur Reykjavik 2:3 Álftanes  (25:19/12:25/18:25/25:18/12:15)
Máxima anotadora del partido: Michelle Traini (Álftanes, 28 puntos)

Alineación Þróttur Reykjavik: Lesly Piña (Colocadora, 4), Eldey Hrafnsdóttir (18) y Arna Védis (7) (receptoras), Irelis Ilarraza (14) y Katrin Sara (3) (centrales), Dana Gunnarsdóttir (opuesta, 5) y Laufey Hjaltadóttir y Elisabet Yen (líberos).
También jugaron: Katla Logadóttir (3), Nicole Johansen (2), Tinna Arnarsdóttir y Dagbjört Ýr Gisladóttir.
Entrenador: Gonzalo García Rodríguez

Alineación Álftanes: Simona Usic (colocadora, 2), Maiu Sageras (15), Marisa Punzi (10) (receptoras), Dyrléif Sigmundsdóttir (8) y Heiðrún Ómarsdóttir (3) (centrales), Michelle Traini (opuesta, 28) y Sladjana Smiljanic (líbero).
También jugaron: Anna Karen Marinósdóttir, Birta Björnsdóttir y Nejira Zahirovic (1).
Entrenador: Egill Þorri Arnarsson


Galería de imágenes del partido

Fotografias A&R Photos

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